Leyendo Kendo: a comprehensive guide

Nos hemos mudado de piso.

Puedes leer este post en http://quehacesque.es/leyendo-kendo-a-comprehensive-guide/

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“This is kendo”: hipertexto, transmedia y libro dentro de libro

Recupero estos dos posts que escribí hace más de dos años para Noticias Transmedia sobre el proceso de traducción al español de This is kendo, de Sasamori & Warner. La edición digital de esta versión, que regalamos a Emilio Gómez sensei durante el II Campeonato de España de Iaido, se encuentra disponible aquí en pdf y aquí en ePub bajo licencia Creative Commons. No poseo derechos sobre la obra, de tal modo que se trata sólo de un documento para uso personal.

En el post anterior traté de describir el proceso y las decisiones que me llevaron de hacer una traducción de uso interno a reeditar el manual completo utilizando hipermedia. Dejé para hoy los diferentes capítulos.

La primera parte de This is Kendo trata sobre historia y conceptos: con ella usé mapas y entradas de referencia. La segunda parte, dedicada a las técnicas, requería una aproximación diferente: una vez descrita e ilustrada la técnica, no es necesario ampliar texto. El recurso que necesitábamos era, obviamente, el vídeo.

mentsuke

esto es kendo

En ambos casos el problema principal era el criterio de selección. Cada vínculo tenía que ser cotejado:

las fuentes debían tener un reconocimiento similar al de los autores o no habría diferencia con las addendas amateurque yo misma decidí no incluir. Obviamente, un mapa de las prefecturas de Japón de Wikimedia no deja espacio a la duda, pero con la Batalla de Sekigahara surgían al menos tres problemas:

¿A qué fuente llamar?

¿Escoger el idioma inglés (¡o japonés!) cuando estamos traduciendo al español?

Y sobre todo: ¿conviene enlazar o no la referencia? Un exceso de enlaces podía convertirse en ruido.

La primera pregunta se resolvió utilizando una fuente genérica (Wikipedia) para las referencias genéricas: mapas y periodos históricos. Si el artículo de Wikipedia en español estaba wikificado, se prefería a la entrada en inglés: después de todo cada entrada en español refiere a la correspondiente inglesa. En caso de no existir la entrada, se utilizaba el artículo en inglés.

Para las referencias específicas, nombres de personalidades, armas, y escuelas marciales antiguas, busqué un repositorio específico. Afortunadamente, desde hace años existe Samurai Archives, un proyecto colaborativo sobre Historia del Japón que tiene su propio wiki. Precisamente, acaban de protestar en Twitter del trasvase de sus archivos a Wikipedia sin acreditación: de nuevo el problema de la autoridad de las fuentes. No había resuelto el dilema del idioma, pero siendo los Archives la fuente más completa de la Red, preferí dar a los lectores la oportunidad de leer los artículos; y si lo necesitaban siempre podrían usar un traductor web.

El caso de las personalidades requería otra reflexión: es básico para un kendoka saber quién era Miyamoto Mushashi, pero no Suiko Tenno… aunque por el mismo motivo es mucho más probable que los lectores de este libro sepan ya lo primero y no lo segundo. Para no saturar limité las referencias a un enlace, salvo en nombres fundamentales.

Vídeo

El problema de la autoridad de la fuente se manifestó de verdad con los vínculos a vídeo. Hay 9000 entradas en Youtube con el descriptor “kendo”. El trabajo consistía en evaluar técnicamente la imagen y la calidad de la ejecución del ejercicio. Afortunadamente, hay dos documentales disponibles legalmente en el tubo: la serie producida por la Federación Japonesa, máximo organismo del kendo (y actualmente descatalogada); y Perfect Master, ella misma un producto multimedia: cinco libros y DVD dirigidos por Masashi Chiba sensei, maestro reconocido internacionalmente.

Como curiosidad, añadí dos documentos históricos rodados en los años 30 y puestos en la red por aficionados japoneses, sobre los últimos Décimo Dan: un grado que actualmente no consta en poder de ningún kendoka.

Lamentablemente, por cuestiones de derechos no pudimos incluir ningún vídeo de la innumerable cantidad de cine y obras de ficción relacionadas con los personajes de este libro, tan sólo referencias editoriales y links IMDB. Una falta que espero no sufran otros proyectos en el futuro.

Libros dentro de un libro

y esto también

La bibliografía original de 1964 tuvo que ser ampliada y revisada, al no existir ni siquiera copias disponibles de algunos libros previos a la Segunda Guerra Mundial. Me encontré ahí con la sorpresa de que otros dojos (escuelas) de Europa habían intentado recopilar algunos de estos textos y traducirlos: The Kendo Reader (“Manual de kendo”) disponible gratuitamente en la web del centro Yaegaki-kai de Bruselas, es una traducción del primer manual moderno, publicado en 1939.

De esta manera, con algunas referencias no enlazamos entradas, sino obras completas disponibles en línea. El caso del profesor Eduardo Camps, de la Universidad Central de Venezuela, o de obras literarias de dominio público: Kojiki, el equivalente japonés al cantar de gesta. Y nuevamente la dificultad de la autoridad: decidí no incluir las versiones en línea del Libro de los Cinco Anillos,el texto canónico de la espada japonesa (1645), al no tener ninguna de ellas referencias de traducción (en algunas ni siquiera figura el traductor). Sin embargo, la edición clásica en papel goza de confianza y es perfectamente asequible.

Por último, quedaba por decidir cómo volcar toda la información hipermedia al papel. El procedimiento fue tan sencillo como convertir las referencias a direcciones fáciles de recordar utilizando tinyurltinyurl.com/prefecturas,tinyurl.com/kojikiESP.

Los formatos en los que hemos decidido distribuir el trabajo son PDF y EPUB, para abarcar todo el espectro ordenador-ereader-tablet. Se ha hecho una tirada limitada en papel y DVD conmemorativa del Campeonato de España de Iaido 2010, para regalar a nuestros profesores; y queda por resolver si la distribución del trabajo será proactiva o reactiva; algo bastante complejo, teniendo en cuenta que hablamos de una obra que no tiene compromiso de publicación en España, y cuya última edición original data de 1989, sin que haya vuelto a reimprimirse. ¿Querría algún organismo secuestrar el trabajo, o por el contrario, serviría para que una editorial decidiera hacerse cargo de este trabajo, una vez hecho pro bono?

En cualquier caso, si haces kendo y deseas un ejemplar para tu escuela, pídenoslo.

“Esto es kendo”: ensayo hipermedia

Recupero estos dos posts que escribí hace más de dos años para Noticias Transmedia sobre el proceso de traducción al español de This is kendo, de Sasamori & Warner. La edición digital de esta versión, que regalamos a Emilio Gómez sensei durante el II Campeonato de España de Iaido, se encuentra disponible aquí en pdf y aquí en ePub bajo licencia Creative Commons. No poseo derechos sobre la obra, de tal modo que se trata sólo de un documento para uso personal.

Lo que sigue es una reflexión sobre una experiencia directa y el proceso que me ha llevado de una traducción al español a una edición hipermedia.

This is kendo (1964) es el primer manual contemporáneo en inglés sobre esgrima japonesa, que practico desde hace algunos años. La oportunidad de traducirlo surgió para conmemorar un Campeonato Nacional cuya organización ha recaído en mi escuela, ya que ni uno de los textos fundamentales de la disciplina tiene versión en español.

En principio se trataba de compensar la falta, convertir un texto en inglés, y maquetarlo adecuado al uso por estudiantes y profesores. La idea de ampliar el contenido utilizando hipertexto surgió de la primera dificultad al traducir: el texto tiene 46 años y los campeonatos, el arbitraje, y sobre todo la forma de enseñar han cambiado.

Campeonato de kendo de Madrid 2011

Esto es kendo

La traducción se convirtió entonces en edición, y por la necesidad de incluir actualizaciones de referencia, pensé directamente en multimedia: pude haber ampliado yo misma los epígrafes, pero una dificultad del trabajo era conciliar la puesta al día con el respeto por el original (y ya saben, por partida doble si hablamos de arte marcialbudosenseis y esas cosas). Lo más apropiado era referir con materiales rastreables, reconocidos, y que pasaran a formar parte integral del propio texto, pero identificados como parte de la edición.

Quizá resulte pretencioso hablar de este trabajo como proyecto transmedia (háganse cargo, es el primero que edito). De entrada, no se trata de literatura sino de divulgación. Tampoco tengo clara la diferencia entre Transmedia y el “primitivo” concepto de Hipermedia, que es donde enmarcaría esta edición: hablamos de una obra ampliada, no una obra de la que deriven otras (de esto precisamente trata este post).

Paseo por Unter der Linden

y esto también

Y éste ha sido precisamente el problema principal del trabajo: la imposibilidad de derivar obra para ampliar capítulos. La traducción, por supuesto, está restringida al uso interno de las escuelas de kendo del Estado, gratuitamente, con licencia CC y condicionada a que alguna editorial rescate la última edición, de 1989, y la ponga a la venta en español. Pero está el problema del control de los derechos; y por otro lado, la propia autoridad de los creadores, dos de los esgrimistas más importantes del s. XX. Los límites de la derivación parecen menos definidos, y sobre todo menos flexibles, que en otras obras de creación.

El libro consta de dos partes, una de aproximación histórica y otra técnica. El tipo de material que cada una necesitaba era diferente, aunque de los criterios de selección hablaré en un segundo post si ustedes me dejan.

Los miércoles pop. Todo a Zen

Nos gusta la mente imperturbable más que a un tonto un lápiz. Lo de plantar el culo en el suelo durante una hora ya es otra cosa, pero el zen mola. El zen del kendo, su sabiduría, su filosofía.

Aunque no era nuevo, el kendo se implanta en Europa y América como parte del pack del vencedor, en una ola colonial que lo mismo exportaba sake barato que conocimiento. Llegaban los 60 y había hambre. Occidente se asomó al kendo como al budismo Zen: dos pozos muy, muy hondos donde no se oía el eco de la moneda. Y como ya sabemos que no hay nada que venda mejor que el misterio, tiramos unas cuantas monedas más. Seguimos tirando monedas en busca de lo que Geoff Salmon, acertado como siempre, llama instant dharma.

Porque hay un kendo pop de anuncios de whisky y asesinos impostores, y hay un zen pop de caligrafías, tatamis e incienso, que se parece al auténtico estudio de la Vía casi tanto como yo a un torero. Un Zen de consumo rápido que, cuando se junta con el budo, nos ofrece momentos antológicos.

 combate-zen-artes-orientales-karate-kendo-arqueria-zen_MLU-F-3110681514_092012Satori a guantazos

En la década de los 70 y 80 proliferaron títulos como este Combate Zen. Se trataba, básicamente, de despertar el interés del lector al que no atraían las artes marciales por meramente deportivas o violentas. Para trascender en diez fáciles lecciones, libros como este describen principios de Tai Chi, Yoga o meditación. Avalados por el mismísimo sabio Daruma, ojo. Después de un largo periodo de meditación en una cueva, el sabio dijo: “Hacer la guerra y matar es malo, pero también es un error no estar preparado para defenderse. No tenemos cuchillos, así que hagamos una daga de cada dedo; nuestros garrotes han sido confiscados, así que convirtamos cada puño en un garrote; no tenemos lanzas, pero de cada brazo hagamos una lanza y de cada mano abierta una espada”. ¡Y con más de cien ilustraciones!

Yukio Mishima

Confieso que le tengo ganas a este señor desde antes incluso de empezar esto. Para muchos el último samurai; para otros, un hombre profundamente atormentado. Dos de sus relatos se dedican a la espada, aunque con protagonistas modernos: Ken y Harakiri. Los dos terminan, como otras de sus obras, con el suicidio. En la segunda sólo hay muerte. El seppuku de Mishima es el de un soldado que elige mal el bando, el de un líder que no está a la altura. Muertes que parecían existir, como la suya propia, antes que los actos que las provocaron.

La obsesión de Mishima sublima el hecho, precisamente, de que no era samurai. De serlo, habría valorado su propia sexualidad, y su propio tiempo, con más indulgencia. Sus letras y sus trabajos en cine respiran un concepto del honor y del sacrificio que suena a antiguo, a tradición y sabiduría. Pero la cosa es que no lo eran. El ritual que describe y que él mismo representó fue en su época, de hecho, arma política, una forma de ejecución y, para notables intelectuales bushi, una horterada.

Triunfa en los negocios como hacían los samurai

O cómo un señor que se apellida De Mente hace carrera como formador de ejecutivos gracias a sus libros Estrategias Samurai: 42 secretos marciales del Libro de los Cinco Anillos y El Código Samurai: cinco estrategias para el éxito. Los libros de Bushido for Business están muy a tope desde hace tiempo, pero un libro como Los Cinco Anillos, disponible en cualquier librería y pirateado mil veces, no esconde secretos, salvo quizá que es un tratado de técnica marcial que no pretende despertar la iluminación de nadie, ni siquiera de los coetáneos de Musashi. Mucho menos exportar la experiencia de combate individual al éxito en los negocios corporativos.

El credo samurai

No tengo espada: yo hago de mi no mente mi espada. No tengo armadura: yo hago de mi no mente mi armadura. Llevo un par de años intentando encontrar la fuente de este poema anónimo que unos fechan en el siglo XIV y otros en el XVIII.

Resulta que la primera vez que aparece esto es en el libro La sabiduría de las runas (1993) de un tal Ralph R. Blum, autor a su vez de Curación con runas y Runas: antigua sabiduría para un nuevo milenio. Pero a su vez, Blum pudo haberse inspirado en el Credo del Ninja, que también circula por ahí y que, por lo visto, está tomado de la serie de novelas de El Ninja Blanco, de Eric Van Lustbader, de 1985. Ahora cada vez que lo veo colgando en un gimnasio, centro de meditación o balneario urbano me da la risa tonta.

Los protagonistas de la maravillosa Sabiduría Garantizada, de Doris Dörrie, viajan a Japón en busca de este kaiten zen. Acaban pidiendo en el metro de Tokio antes de llegar siquiera al monasterio. Una mezcla de casualidades y perseverancia les conduce por fin hasta el retiro, donde aprenden (como nosotros) a base de madrugones, agujetas y dolor de pies. Otros siguen echando monedas al pozo.

El libro de Pepe

Portada del libro Kendo, el camino de la espada, de Jose Vicente Gil, editorial Alas 2012En kendo tres son multitud, aunque sea por falta de costumbre. Así que cuando Editorial Alas anunció la publicación de Kendo: el camino de la espada, se convirtió en poco más de dos días en El Libro de Pepe. Este cuaderno de 52 páginas es la primera publicación española sobre kendo; y haber podido entrenar con los autores favorece, y mucho, la profundización en la lectura.

José Vicente Gil, Fernando Beltrán, José Ángel Martínez y Ana Isabel Marín son miembros del dojo Kajuki, en Zaragoza. Trabajan con Antonio Gutiérrez, que ya ha sido mencionado aquí en varias ocasiones. Mientras una recorre la primera parte del cuaderno acaba recordando las consignas escuchadas en sus cursos, o aquel geiko que vio hacer a Gil en su primer Huesca (y hace casi tres años de aquello, con que poca broma). Sobre todo, la frase que preside el kakemono de su dojo:

No hay atajos.

La colección Cuadernos de Budo está pensada para textos de introducción a un arte o estilo en particular. Por eso el libro se centra en las técnicas fundamentales y en los detalles de los aspectos más básicos: esos que no hay que dejar de trabajar… y que se te olvida trabajar a la que te calzas un men y quieres matar al que caiga enfrente. La posición de los pies, los kamae primordiales, los talones, los desplazamientos. Tenouchi explicado al que jamás ha tenido entre manos un shinai _y por tanto conviene explicarle previamente la similitud de éste con la espada real_; y, por tanto, asequible para el que está empezando. Pero también para el que lleva un rato y le conviene recordar. Y que levante la mano el que crea que tiene dominado cualquiera de estos detalles.

Suburi

Es notorio el capítulo dedicado al suburi, que yo he disfrutado particularmente. Primero, porque el suburi me ayuda a trabajar mis dificultades de equilibrio. Segundo, porque mi primera clase con Antonio Gutiérrez estuvo, precisamente, dedicada al suburi; y es una de las torturas técnicas que más nos hace trabajar nuestro instructor. Esa influencia se hace notar en la misma redacción del capítulo, y en el mimo de las fotografías. La condición de profesor y lingüista de Gil no hace sino incrementar la inmersión, el goce, y el recuerdo de que a ti todavía no te sale.

Porque estamos ante un texto breve pero particularmente bien escrito. Algo que, desgraciadamente, no es común en la divulgación de Artes Marciales. La propia esencia de estos manuales prácticos, dirigidos a un público menos que minoritario, hace que muchas veces los lectores perdamos en estética. De hecho, la necesidad de economizar espacio ha hecho fundir algunos párrafos, y la lectura acaba acusando cierta lentitud. Ya es difícil describir un men ejecutado correctamente; más cuando la descripción dura una página entera a punto y seguido. Pero estética también es dedicar el último capítulo al Reigi, a la etiqueta, lo cual resulta en una gran delicadeza. A estas alturas creo que no necesitamos tanto un libro que nos lo cuente todo, pero sí que nos lo cuente con ese amor por el kendo. Así que compradlo, porque de este modo aseguramos que vengan más.

Ficha
Kendo. El camino de la espada
Autores: J. V. Gil, F. A. Beltrán, J. Á. Martínez, A. I. Marín
Editorial Alas. Barcelona 2012
Número de páginas: 52
Formato: 16 x 22
ISBN: 9788420305424
Precio: 7 €