Hemos visto: historiajaponesa.com

Hace tres años, traduciendo This is kendo, tuve que echar mano en varias ocasiones de Samurai Archives para los hipertextos. Samurai Archives es probablemente el mejor repositorio sobre Historia antigua de Japón, pero cuando lo que tienes entre manos es poner un documento en inglés a disposición del público hispano, remitir a un recurso íntegramente en inglés resulta un tanto contradictorio.

Si tuviera que hacer la traducción ahora, mi referencia primaria sería Historiajaponesa.com, que descubrí gracias a una recomendación en Twitter. 

Hace tres años, traduciendo This is kendo, tuve que echar mano en varias ocasiones de Samurai Archives para los hipertextos. Samurai Archives es probablemente el mejor repositorio sobre Historia antigua de Japón, pero cuando lo que tienes entre manos es poner un documento en inglés a disposición del público hispano, remitir a un recurso íntegramente en inglés resulta un tanto contradictorio.  Si tuviera que hacer la traducción ahora, mi referencia primaria sería Historiajaponesa.com, que descubrí gracias a una recomendación en Twitter.     Si bien no es posible comparar ambos sitios (Samurai Archives es un proyecto colectivo, de carácter fundamentalmente documental, mientras que HistoriaJaponesa es un blog), Historia Japonesa cubre un hueco que durante años ha ido quedando a medias: divulgar  el pasado japonés en español conservando la informalidad pero con rigor académico. Como podéis comprobar en la captura, tiene tres valores fundamentales: los artículos sobre las relaciones hispano-japonesas, la desmitificación de los momentos legendarios y la claridad de la información. Contiene bibliografía general (además de las referencias por artículo), glosario y tabla de periodización. Está bien escrito, lo cual es de agradecer. Y además escribe sobre salsa Kikkoman, lo cual lo convierte en un imprescindible, porque todo es mejor con Kikkoman y vosotros lo sabéis.  Detrás de esto está Jonathan L. Shinzô, un casi-casi-historiador catalán especializado en el periodo Tokugawa. Empezó como empezamos todos: diciendo "me voy a hacer un blog". Shinzô es cofundador y coordinador de la revista electrónica de estudios de Asia Oriental Asiadémica. Ambas publicaciones son bilingües español-catalán y sus artículos descargables para leer en papel o tablet (¿véis por qué tenéis que compraros un Kindle?).

Si bien no es posible comparar ambos sitios (Samurai Archives es un proyecto colectivo, de carácter fundamentalmente documental, mientras que HistoriaJaponesa es un blog), Historia Japonesa cubre un hueco que durante años ha ido quedando a medias: divulgar  el pasado japonés en español conservando la informalidad pero con rigor académico.

Como podéis comprobar en la captura, tiene tres valores fundamentales: los artículos sobre las relaciones hispano-japonesas, la desmitificación de los momentos legendarios y la claridad de la información. Contiene bibliografía general (además de las referencias por artículo), glosario y tabla de periodización. Está bien escrito, lo cual es de agradecer. Y además escribe sobre salsa Kikkoman, lo cual lo convierte en un imprescindible, porque todo es mejor con Kikkoman y vosotros lo sabéis.

Detrás de esto está Jonathan L. Shinzô, un casi-casi-historiador catalán especializado en el periodo Tokugawa. Empezó como empezamos todos: diciendo “me voy a hacer un blog”. Shinzô es cofundador y coordinador de la revista electrónica de estudios de Asia Oriental Asiadémica. Ambas publicaciones son bilingües español-catalán y sus artículos descargables para leer en papel o tablet (¿véis por qué tenéis que compraros un Kindle?).

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Estás nominado: Suteki.es nos recomienda en la iniciativa BestBlog

Suteki, pedazos de Japón

Al poco de empezar esto comenzamos a seguir blogs de actualidad japonesa. Ya os hablamos en su momento de Descubrir Japón. Nuestro otro favorito es Suteki, pedacitos de Japón, desde el que María Roldán nos cuenta la actualidad japonesa en Madrid, y de vez en cuando en el resto de España. Entre lo mejor de Suteki está su agenda de actividades porque es la única que cubre lo académico, la actualidad de los japoneses en Madrid y también el mundo otaku.

María ha sido distinguida en la iniciativa BestBlog y ha decidido incluir ¿que haces QUÉ? entre sus recomendaciones. BestBlog nace para promocionar bitácoras con menos de 200 seguidores o recién llegadas, y aunque no sabemos muy bien su origen, se lo agradecemos mucho a María desde aquí. Y además nos gusta mucho que nos digan cosas como esta:

El enfoque que hacen del kendô es constante e innovador. Además, cuentan con un directorio de dôjôs fantástico.

Entre nuestras recomendaciones, además de la propia Suteki, están estos blogs:

  • Oni no Tsume Repositorio documental portugués de Artes Marciales.
  • Dharma en español de Berna Wang. Tengo la suerte, o el karma o la baraka de conocer a Berna desde que nuestros blogs personales se cruzaron hace diez años. Es una gran poeta y una mujer sabia, y agradezco mucho poder contar con su amistad, aunque satelital, fiel. Me alegró mucho esta nueva iniciativa suya de traducir textos clave de Budismo Tibetano (que ella practica). Tanto si sois budistas como si no, es una gozada de lectura.
  • Shinobi News: desde Argentina, pop, cómics, rock, fantasía, otakadas y mucho cachondeo.
  • Un espía en el Congreso: Si eres español, es NECESARIO que sigas a este corresponsal en la Cámara. Sobre todo porque otros no te lo quieren contar.

Y por supuesto todos los blogs de budokas que ya enlazamos en nuestra lateral, y que son únicos, cada uno en su estilo.

Aprovechando este post, si queréis podéis dejar vuestras recomendaciones en los comentarios. ¿Cuáles son vuestros tesoros escondidos en la blogosfera, o las webs que según vosotros deberíamos enlazar ya?

Kendo, ferocidad y Fighting Spirit

Empezamos hoy a traducir, con su permiso, algunos de los interesantes posts del dojo Nanseikan de Melbourne, Australia. El autor del blog de Nanseikan es su instructor Ben Sheppard: son reflexiones surgidas directamente de la enseñanza y la práctica diaria, y vienen a demostrar, entre otras cosas, que lo que nos intriga y seduce del kendo trasciende fronteras. Incluso hemisferios.

Empezamos hoy a traducir, con su permiso, algunos de los interesantes posts del dojo Nanseikan de Melbourne, Australia. El autor es su profesor Ben Sheppard: son reflexiones surgidas directamente de la experiencia al enseñar y practicar a diario. Muchos de los pensamientos de Ben os resultarán familiares, o incluso habréis hecho reflexiones parecidas. Lo que nos intriga y seduce del kendo trasciende fronteras. Incluso hemisferios.

Lo que llamamos Fighting Spirit [espíritu de lucha, o espíritu guerrero, pero que que no solemos traducir], se conoce en japonés como Tokon (闘魂).

Cuando pensamos en el espíritu guerrero, a menudo lo asociamos con una forma de fiereza. Cara de guerrero. Gritos de batalla. Furia ciega, piel de lobo, tótems de animales rabiosos, tatuajes, pinturas de guerra: todo eso que es parte de la batalla y el estado mental de choque, de irrupción, que los soldados han necesitado en el correr de los siglos.

The Ultimate Fighting Championship  - more closely related to a mating ritual than to Budo.

The Ultimate Fighting Championship – esto se parece más al ritual de apareamiento que al Budo

Sin embargo el ideal de kendo es diferente. El kendo hace una aproximación diferente a la batalla, una actitud de, como dirían los franceses, sang froid. No tener sentimientos personales en el combate, sino simplemente, hacer el trabajo. Caras de furia, gritos de guerra, esa gestualidad procede de la naturaleza misma, entre los machos, en la época de apareamiento. Pero la actitud mental de kendo tiene más que ver con el acecho silencioso del cazador: concentración total, ahorro máximo de energía, acciones rápidas y decisivas, y sin celebraciones. ¡Qué difícil habría sido mantener esta actitud en una batalla real cuerpo a cuerpo! Es difícil imaginarlo: en batalla es más fácil enloquecer que permanecer en calma.

Así que, ¿de qué hablamos realmente cuando decimos Fighting Spirit (tokon)?

Se trata, ciertamente, de un sentimiento intenso. Un espíritu que irradia una fuerte impresión, especialmente al oponente. Y también es más que eso: es lo que haces, cuán lejos estás listo para llegar. Los Kanthosho o premios Figthing Spirit de los campeonatos se conceden generalmente a kenshi de pequeña estatura o que han aguantado combates largos, bajo circunstancias especialmente difíciles. No rendirse, perseverar, eso puede ser lo que define el Fighting Spirit. Y esto no se demuestra necesariamente por la cara de perro.

¿Y qué no quiere decir Fighting Spirit?

No significa tensión.  No significa kiai continuo. No es furia sobre tu oponente. Estas cosas son las que hacen que tus movimientos sean lentos, predecibles y fatigosos. Y huelga decir que son una ordinariez.

Actuar correctamente. Respetuosamente. No rendirse. Eso es Fighting Spirit.

Fuente original en inglés

(C)  Ben Sheppard. Todos los derechos reservados

Los miércoles erratas: la gran cagada

Ayer comenzamos a republicar algunos de los posts de Raúl Megido, que acaba de estrenarse como instructor en Madrid así como con el reciente blog Reflexiones de un kendoka. Fue una sorpresa encontrarlo, siguiendo la pista de un link al nuestro. Como habréis podido comprobar, cada uno de sus posts merece la pena ser leído dos, tres veces, y discutido y comentado otras cuantas.

Salvo por el detalle de que Reflexiones de un kendoka no es el blog de Raúl Megido.

En su momento le pedí a Raúl “uno de sus posts”; y él, que es humilde, aceptó escribir uno. Él dio por hecho que era lo que le estaba pidiendo. Yo di por hecho que las Reflexiones, sin firmar, eran fruto de sus primeros meses entrenando y dando clase a la vez. Y aunque espero que pronto se anime a hacerlo, de momento Megido-san no tiene blog.

Reflexiones de un kendoka es obra de Andrés Sánchez, kendoka, iaidoka, miembro del dojo Makoto Madrid y con el que tengo el placer de entrenar también en el mío. Lo cual es más que sorprendente: la madurez de sus textos, su capacidad introspectiva, y la precisión con la que en pocas semanas ha seleccionado los contenidos son extraordinarias, teniendo en cuenta que hablamos de un budoka con sólo dos años de práctica. Conocí a Andrés en una visita a Makoto, del que fue uno de los primeros alumnos. He visto sus primeras clases, y ahora compartimos juntos los nervios y las incertidumbres del examen de primer dan. Todo ello hace la lectura de su blog mucho más estimulante aún que si se tratara, como dimos por hecho, de un practicante con años y años de experiencia. Comprobadlo si no:

La importancia del Motodachi

Sí, sé que estoy siendo muy duro, pero no me excluyo de realizar esas prácticas. Nuestra actitud cuando nos toca hacer de motodachi no es la correcta. Estamos deseando que termine para poder hacer nosotros el ejercicio. Somos egoístas porque no nos importa lo que haga nuestro compañero, lo único que nos importa es que termine rápido para hacerlo  nosotros. Seguramente esto lo hagamos por nuestro desconocimiento de la verdadera filosofía del motodachi. Muchas veces nos encontramos con que no sabemos qué es exactamente lo que tenemos que hacer. No sabemos cómo debemos abrir, cómo debemos  apartarnos… Y todo eso es porque no somos lo suficientemente respetuosos con nuestros compañeros, no nos importa ni su sudor ni su esfuerzo.

El dojo

El dojo no debería ser únicamente un recinto. El dojo ha de ser un espíritu de grupo. Hay que respetar a los componentes del dojo, pues son tus acompañantes en ese tu camino individual. El dojo es el que te prestará tu primer shinai, tu primer bogu.  El que te enseñará tus primeros pasos. Pero no solo eso. Te animará en los momentos difíciles. Te mostrará el camino a seguir cuando te encuentres perdido. Y será el que permanezca hasta que vuelvas, si por alguna razón debes hacer un parón en tu recorrido. Definirá tu estilo de kendo, respaldará tus decisiones y te apoyará en tus exámenes y campeonatos.

Un día más

Si partimos de la base de que el kendo es algo que hacemos por gusto, no deberíamos sentirnos obligados a realizar una clase, más bien debería apetecernos, pero no voy a negar la existencia de situaciones que no lo propician. No seré yo quien señale a nadie con el dedo por no acudir a una clase cuando yo soy el primero que lo hace. Además cada uno tendrá sus propias razones tan válidas como las de los demás. Creo que un buen entrenamiento puede hacernos superar esos “baches”  e intentar desconectar de los problemas ajenos o no al kendo, y ayudarnos a concentrarnos en lo que estamos haciendo sin importarnos ninguna otra cosa.  Y esto puede sernos útil tanto en nuestro kendo como en nuestra vida.
Estos y varios más, intentaremos seguir teniéndolos por aquí, pero por el momento os haréis un favor si los añadís a vuestros feeds.

El corazón del templo dorao o anda mira, otro blog de kendo

No, en serio.

No hay tanto que contar. Todo pasa por aprender tres técnicas, un desplazamiento y 12 katas. Y así te tiras toda la santa vida. Es fácil perderse  y volverse loco con filosofías. Fácil y, sobre todo, falaz, porque el kendo, como todos los -dos (el judo, el karatedo, el aikido…) es un Arte Marcial moderna. No más vieja que el siglo XX; y con menos de 80 años tal como lo practicamos hoy.

Señores de Columbus, Ohio, tirando y recibiendo un cacho de men como una casa

Kendo, de Tom Marker

La frase que titula este post, primero de los que escribo aquí, es una cita de mi profesor, Pelayo Martínez: “no
busques el secreto del corazón del Templo Dorao, que es todo mentira”; y a continuación me tira un men que me descuajeringa.

La mayoría de los intentos de bloguear el kendo acaban blogueando a los kendokas.  Esta tarde me he puesto el bogu; hoy he conocido a Fulano-sensei que tiene 86 años y me ha dicho…; esta mañana he recordado cuando Miyamoto Musashi se comió una caballa en mal estado. Que sí, que está muy bien, que la mayor  batalla es con uno mismo y tal, pero cada uno de esos posts tiene tanto alcance como la clase de cada día. Y, siendo honestos, si la clase resulta una cagada, a ver quién es el guapo que encima va y lo cuenta.

Entonces, ¿qué pinta todo esto? Quedamos en que no hace falta otra bitácora más sobre kendo (¿sobre QUÉ? Sobre kendo. ¿Kenpo? No, kendo. ¿Kenko? Kendo. ¿Y eso qué es, como el judo? ¡Uy, pero eso tiene que ser VIOLENTÍSIMO… ¿y para qué vale?). Bueno, a lo mejor queda alguien por ahí que desconozca la esgrima japonesa, pero es poco probable que le importe o que vaya a necesitar otro blog para conocerla.

El caso es que la práctica del kendo me ha salvado la vida. Por esto mismo, hace un par de años que venía intentando escribir o rodar algo que tuviera que ver con él. Para rodar me hace falta algo más que mi cámara de fotos, y tardo más. Para escribir, de momento, me lo puedo guisar y comer yo. Mientras, Mi Gran Obra Audiovisual va pasando a la fase de pupa.

Tampoco tengo la menor intención de ser la única autora de esto, ni de hablar únicamente de mi templo dorao particular.  Pero esto último será inevitable, de todos modos. Aun así procuraré que tengáis a vuestra disposición recursos, enlaces, noticias, y contenidos en español que ya se encuentran niquelados en inglés. Procuraré que más budokas escriban aquí o me presten cosas. Procuraré, en suma, normalizar la mayor parte de los posts para que este sea un blog de kendo, aunque no creo que pueda evitar hacer otro blog de kendoka.

Y a quien esté ahora mismo dándonos una oportunidad, onegai simasu.